La noche de viernes en Salta se convirtió en una auténtica pesadilla para Juventud Antoniana. En su propia casa, el estadio Fray Honorato Pistoia, el equipo tropezó frente a un Kimberley de Mar del Plata que no perdonó una sola falla y se llevó un contundente 3 a 0 en la séptima fecha de la Zona Campeonato del Federal A.
El festín visitante comenzó a los 18 minutos gracias a una genialidad de Facundo Russo, quien clavó un zurdazo cruzado directamente al ángulo, dejando sin opciones al arquero local. Lejos de conformarse, el conjunto marplatense volvió a golpear antes del descanso. A los 40 minutos, un tiro libre al corazón del área desnudó las desatenciones defensivas de los salteños; Rodrigo Ríos leyó la jugada a la perfección, se anticipó a todos y conectó un cabezazo letal para el 2 a 0.

La estocada final llegó en el complemento. Iban 16 minutos cuando un error del guardameta Nadal, que dio rebote tras un disparo que parecía controlable, le sirvió en bandeja el doblete a Ríos. El delantero, con puro instinto goleador, empujó la pelota para sellar la goleada y apagar cualquier esperanza de remontada.
El camino hacia la Primera Nacional

Este resultado marca un punto de quiebre absoluto en el Nonagonal. Para Juventud Antoniana, la ilusión del ascenso directo se esfumó matemáticamente. Con su cuarta derrota a cuestas y sin conocer la victoria en esta segunda fase, el equipo quedó hundido en una crisis que lo obliga a cambiar de objetivo: ahora su única tabla de salvación es concentrarse de lleno en la fase de repechaje.
En la otra cara de la moneda, el plantel conducido por Mariano Mignini respira confianza. Kimberley demostró absoluta autoridad, mantiene sus chances de clasificación más vivas que nunca y regresa a casa con la moral por las nubes para preparar su próximo desafío: recibir a Huracán Las Heras el domingo 13 de septiembre en Mar del Plata.
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