El Celeste cayó 2-1 frente a Racing en condición de local, sumó su cuarta derrota consecutiva y su panorama en la lucha por la permanencia es cada vez más crítico. Una reacción agónica en el complemento no alcanzó para revertir un primer tiempo para el olvido.
El Estadio Ciudad de Río Cuarto Antonio Candini fue escenario de un nuevo y duro golpe para Estudiantes. Por la fecha 11 del Torneo Clausura de la Primera A, el equipo dirigido por Rubén Darío Forestello no pudo ante la jerarquía de Racing y terminó pagando un precio altísimo por sus propias desatenciones defensivas.
El encuentro había comenzado de manera disputada en el mediocampo, pero la ilusión se desmoronó rápido. A los 9 minutos de la primera etapa, un error grosero en la salida defensiva dejó a Tomás Conechny mano a mano con nuestro arquero, Lautaro Herrera, para marcar el 1-0 visitante. Ese gol fue un verdadero baldazo de agua fría para el "León", que sintió el impacto anímico de inmediato.
La "Academia" aprovechó el desconcierto y generó zozobra en la última línea celeste. Herrera logró ahogarle un segundo grito a Conechny, pero el asedio continuó. Y cuando parecía que Estudiantes lograba hacer pie y sortear el vendaval, apareció el implacable Adrián "Maravilla" Martínez a los 37 minutos para estirar la ventaja y mandar a Racing al descanso con un 2-0 parcial.
La rebeldía del final que casi logra la heroica
Para el complemento, el "Yagui" Forestello pateó el tablero: mandó a la cancha al delantero Yeison Moreno por el lateral Gonzalo González, buscando más peso ofensivo. Estudiantes salió con otra actitud y comenzó a incomodar a Facundo Cambeses. Ibrahim Hesar avisó con un remate cruzado que pasó besando el palo derecho.
Con el correr de los minutos, los ingresos de Joaquín Rivero y Mauro Valiente le dieron frescura al ataque. Fue justamente Mauro Valiente quien, a los 42 minutos del segundo tiempo, conectó un certero cabezazo para estampar el descuento y encender la caldera del Candini. Empujado por su gente, Estudiantes fue por todo y, en la agonía del partido, el propio Valiente tuvo una chance inmejorable para lograr el empate, pero el balón se negó a entrar.
El pitazo final decretó una nueva derrota que duele y mucho en la tabla de los promedios. Sin tiempo para lamentos, el "León" deberá levantar la cabeza y preparar un partido que será otra verdadera final: el próximo sábado 10 de octubre, desde las 21:30, visitará nada menos que a River Plate en el Estadio Monumental.
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