La Topadora del Oeste sacó chapa en el Coliseo de Mitre y Puccini, igualó 1-1 ante Villa Dálmine tras arrancar perdiendo y mantiene una tranquilizadora ventaja de nueve puntos en la lucha por no descender. ¡Ahora se viene una verdadera final!
Este sábado, Liniers tenía una parada brava como visitante por la fecha 39 de la Primera B. El objetivo en Campana era claro: sumar a toda costa para dar un nuevo paso hacia la salvación definitiva. Y aunque el encuentro se presentó cuesta arriba, el equipo demostró el carácter necesario para traerse un resultado vital para el Oeste.
Todas las emociones de la tarde se concentraron en la primera mitad. A los 25 minutos, el local capitalizó un error en la salida de Matías Rotundo y, por intermedio de Matías Nizzo, abrió el marcador. Parecía que los fantasmas sobrevolaban a la Topadora, pero en los momentos difíciles es donde aparece la estirpe del equipo.
Lejos de caerse anímicamente, Liniers fue al frente y encontró su merecido premio solo diez minutos después. A los 35', apareció el infalible Guillermo Mac Kay para mandarla a guardar, decretar el 1 a 1 parcial y devolverle el alma al cuerpo a todos los hinchas celestes. Ya en el complemento, el marcador no se movió: el equipo cuidó la pelota, defendió con inteligencia y cerró un empate que suma muchísimo.
Con esta igualdad, Liniers alcanza las 44 unidades y se ubica en el puesto 17 de la tabla, sosteniendo la valiosa diferencia de nueve puntos sobre la UAI Urquiza en la pelea por la permanencia.
¡Lo que se viene es para alquilar balcones! En la próxima jornada, la Topadora jugará un duelo directo y trascendental justamente frente al equipo de Villa Lynch (UAI Urquiza). Será una verdadera final donde Liniers buscará dar el golpe definitivo para sellar su lugar en la categoría. ¡Vamos Topadora, con todo a la próxima fecha!
Deja un comentario